miércoles, 20 de agosto de 2014

Encuentro de Mujeres: ¡Vamos a Salta por el No Pago de la Deuda Externa!

El Primer Encuentro Nacional de Mujeres se realizó en Buenos Aires en 1985 durante la presidencia de Raúl Alfonsín. En esa oportunidad un grupo de militantes del viejo MAS y de otras agrupaciones llevaron la propuesta de discutir la Deuda Externa. Fue así que todos los talleres se pronunciaron por el No Pago.
 
No era para menos ya que el país se dirigía -como ahora- hacia una crisis descomunal que terminó provocando la renuncia del presidente antes de completar su mandato. El pago riguroso de la Deuda Externa había provocado la hiper inflación, el  desbarranque de la economía y la asunción anticipada de Carlos Menem, quien para ganar las elecciones se diferenció de Alfonsín prometiendo un “salariazo” y una “revolución productiva”. 
 
 
Sin embargo Menem aplicó un Plan de Ajuste para continuar pagando, devaluando el Peso, congelando los salarios, eliminando el 82% de las jubilaciones. Su gobierno prácticamente regaló todas las empresas del Estado –como YPF, teléfonos, gas, luz, ferrocarriles, etc.- a los mismos usureros que ahora continúan cobrándonos la deuda. 
 
Argentina quebró en 2001, la desocupación llegó casi al 40 % de la población activa, se redujeron los salarios por decreto, la destrucción del presupuesto público vació los hospitales y la educación pública; mientras tanto los bancos se quedaron con el dinero de los ahorristas.
 
Esa situación provocó una verdadera insurrección popular que hizo huir en helicóptero a De La Rua y derribó sucesivamente a otros tres presidentes, los peronistas Adolfo Rodríguez Saa, Ramón Puerta y Eduardo Duhalde. Luego, durante algunos años, pareció que el problema de la deuda había dejado de existir, ya que Néstor y Cristina consumaron el supuesto “desendeudamiento…” 
 
¡Un verso monumental, porque después de 13 años la realidad puso las cosas en su lugar: hoy estamos en una crisis superior a las anteriores y en una situación de cesación de pagos o default! El matrimonio Kirchner después de haber pagado más de 170 mil millones de dólares dejó al país todavía más endeudado que antes. 
 
Deuda ilegítima e inmoral 
 
La deuda externa argentina tiene un origen ilegítimo e inmoral porque fue contraída por la dictadura militar, que para consumar la entrega de la soberanía hizo desaparecer a más de 30 mil personas.
 
Cuando los milicos dieron el golpe la deuda era de 6.000 millones de dólares. Al finalizar su dictadura dejaron un saldo de 46 mil millones, que al asumir Alfonsín se transformó en 63 mil millones y más de 146 mil en el inicio del mandato de De la Rúa; Néstor tomó el mando con 189 mil millones de dólares.  
 
¡Desde ese momento Néstor y Cristina pagaron más que nadie, aunque llevaron la deuda a más de 270 mil millones! Por eso cuando toda la oposición patronal, el Papa Francisco, los empresarios y los burócratas sindicales nos dicen que hay que “honrar los compromisos” con los acreedores y acompañan la voluntad de pago de Cristina, nosotras decimos que ¡No hay que pagarles un solo peso a los bonistas ni al resto de los acreedores internacionales!
 
Se tiene que desconocer toda la deuda externa considerando que significa el mayor hecho de corrupción en la historia del país, organizado para someternos a los dictados de los capitales internacionales -principalmente yanquis- como si fuéramos una colonia. 
 
Los miles y miles de millones de dólares que se están pagando -y los muchos más que se abonarán después de las negociaciones con los buitres- salen de los bolsillos de los trabajadores y el pueblo, porque son los fondos que recauda el gobierno mediante la aplicación del impuesto inflacionario, el impuesto a las ganancias para los salarios, el robo del 82% a las cajas jubilatorias y la liquidación del presupuesto para escuelas, hospitales, planes de vivienda, obras públicas, etc. 
 
El no pago de la deuda tiene que ser un grito a favor de la independencia nacional y para que se destinen esos fondos en inversiones que resuelvan las necesidades de las mayorías.  
 
Al próximo Encuentro de Salta iremos miles de trabajadoras, estudiantes, campesinas, de los pueblos originarios y otros sectores populares. Allí -como la primera vez- tenemos que pronunciarnos por el No Pago, promoviendo la mayor unidad para empujar esta lucha fundamental para el destino de nuestro país. ¡Para que se gane tiene que tener a las trabajadoras al frente!
 

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